Cómo un Hospice en Australia Reconstruyó sus valores Internos

Karuna Hospice es un servicio gratuito de cuidados paliativos comunitarios en Queensland, Australia, que acompaña a las personas y familias que se enfrentan a enfermedades que no tienen cura. Gran parte de la atención se presta en el entorno familiar del hogar, donde la comodidad, la dignidad y la conexión son lo más importante. El apoyo de Karuna va más allá de la atención física. Ofrece apoyo espiritual y emocional a quienes atraviesan el duelo, la incertidumbre, el agotamiento del cuidador y la angustia existencial. No es necesario recibir cuidados paliativos para acceder a este apoyo, las familias, las parejas y los cuidadores también pueden solicitarlo. La cultura es de aceptación y la atención continúa durante el tiempo que sea necesario.

En esencia, Karuna se centra en las relaciones, en estar presente en algunos de los momentos más tiernos y vulnerables de la vida. Y eso llevó a una pregunta importante: ¿Qué valores guían realmente nuestra forma de cuidar? Fue esta reflexión la que inspiró a Karuna a revisar los valores internos la organización y, en última instancia, a reconstruirlos empezando con una mirada hacia el interior.

Reconstruyendo los Valores del Hospice que Realmente Importan

Cuando Karuna Hospice se propuso renovar su cultura y sus valores organizativos, la intención no era superficial. No se trataba de un cambio de imagen. Era una auténtica reflexión de toda la organización: ¿Qué es lo que realmente importa en la forma en que cuidamos, conectamos y trabajamos juntos?

Como muchas organizaciones, Karuna tenía un conjunto de valores sobre el papel, pero estos no parecían estar arraigados en la experiencia diaria del personal. Como dijo uno de los líderes: «No resonaban». Los miembros del personal querían un lenguaje y un propósito comunes, algo que reflejara sus funciones, responsabilidades y relaciones entre ellos y con las familias a las que atendían.

En lugar de elegir otra lista de valores genéricos, Karuna recurrió a las 16 Actitudes, un marco para cultivar el cuidado y la compasión, la sabiduría y la acción ética. El resultado fue una transformación que remodeló la cultura del hospice desde dentro, creando un conjunto de valores que ahora sustentan cada conversación, cada revisión, cada decisión y cada acto de cuidado.

Por qué Karuna Re-examinó sus Valores

Trabajar en cuidados paliativos invita a la reflexión, no solo sobre las vidas de las personas a las que se apoya, sino también sobre los sistemas y las culturas que hay detrás de ese apoyo. Para Karuna, la necesidad de cambio surgió desde dentro: los comentarios del personal sugerían que los valores existentes ya no eran adecuados para su propósito. Se sentían desconectados de las tareas cotidianas y carecían de peso emocional.

El equipo quería valores y principios que se vivieran en lugar de estar laminados, valores que pudieran resistir la presión, reflejar un espíritu de cuidado e integridad, y crecer con la organización a través de la mejora continua a lo largo del tiempo.

Las 16 Actitudes, desarrolladas por la Fundación para el Desarrollo de la Compasión y la Sabiduría (FDCW), ofrecían exactamente eso. Con temas como cómo actuamos y cómo nos relacionamos, proporcionaban una estructura accesible pero profunda. Su lenguaje no prescriptivo dejaba espacio para la interpretación personal y la aplicación en el mundo real, lo que encajaba perfectamente con la diversidad del personal de Karuna.

Se creó un Comité de Valores, formado por personal de diferentes departamentos, para dirigir el proceso. Su tarea: garantizar que no se tratara de una iniciativa impuesta desde arriba, sino de un viaje co-creado basado en la inclusión y la apertura.

Cómo se Creó e Integró el Nuevo Código de Valores

El primer paso en el camino fue la reflexión. Se invitó al personal a votar por una Actitud de cada uno de los cuatro temas de las 16A: cómo pensamos, actuamos, nos relacionamos y encontramos sentido. Este enfoque democrático garantizó la aceptación inicial y creó un sentido de pertenencia.

Las cuatro actitudes elegidas se convirtieron entonces en los valores fundamentales del hospice. Pero en lugar de quedarse ahí, el equipo quiso ir más allá: ¿Cómo se manifestarían estos valores en la práctica?

Cada valor se exploró a través de tres perspectivas prácticas o pilares:

  • Organización: ¿cómo influye este valor en las políticas, la gobernanza y la cultura general?
  • Equipo: ¿cómo guía las relaciones internas, la comunicación y la cooperación?
  • Servicio: ¿cómo influye en la forma en que se ofrece apoyo a los pacientes y sus familias?

Cada valor se desglosó a través de talleres para todo el personal, sesiones de dos horas que se celebraban trimestralmente. Estas sesiones fueron facilitadas por líderes internos, entre ellos Ven Tsultrim, y dieron al personal la oportunidad de reflexionar sobre lo que cada valor significaba para ellos a nivel profesional y personal.

No se trataba de una formación puntual. Se integró en la incorporación, la supervisión, las revisiones y las reuniones, y los nuevos empleados rotaban por los mismos talleres para garantizar que no se quedaran atrás. El proceso fue dinámico, dejando espacio para el aprendizaje compartido y el crecimiento continuo.

Los Cuatro Valores que ahora Guían Karuna

Tras un periodo de reflexión y votación entre el personal, Karuna seleccionó una Actitud de cada uno de los cuatro temas de las 16A. En conjunto, estas actitudes constituyen ahora la base de los valores del hospice, que dan forma no solo a la política, sino también a la presencia.

Karuna Hospice Values

Humildad– Cómo Pensamos

Disfrutar prestando un servicio noble de manera altruista en beneficio de todas las personas con las que nos relacionamos.

En Karuna, la humildad se entiende como una fuerza tranquila. Es el reconocimiento de que el trabajo en un hospice no tiene que ver con el reconocimiento o el estatus, sino con el altruismo. La humildad invita al personal a abordar cada encuentro con apertura, dispuesto a escuchar, a aprender y a reconocer la dignidad de la persona que tiene delante.

En los talleres, el personal reflexionó sobre cómo la humildad cambia la perspectiva de «mi función» a «nuestro propósito común». Fomenta la colaboración en lugar de la jerarquía y recuerda a todos que cada función, ya sea clínica, administrativa, espiritual o voluntaria, contribuye por igual al conjunto.

Bondad – Cómo Actuamos

Con un espíritu generoso, cultivaremos las relaciones con cuidado y empatía.

La bondad es el núcleo de la cultura de Karuna. Para Ven Tsultrim, la bondad siempre ha sido su Actitud favorita. Ella cuestiona la idea de que la bondad es sinónimo de debilidad. En sus propias palabras, la verdadera bondad a menudo requiere valentía, especialmente cuando se dirige hacia aquellos que sufren o incluso causan daño.

La bondad, explica, no ignora muestras de comportamiento difíciles ni elimina la responsabilidad. Más bien, reconoce nuestra vulnerabilidad compartida como seres humanos. El daño a menudo surge del sufrimiento, y responder con compasión en lugar de con juicio puede evitar daños mayores.

En un entorno de cuidados paliativos, donde las emociones están intensificadas y las situaciones son delicadas, este tipo de bondad fundamentada crea seguridad. Fomenta la colaboración en lugar de la competencia y anima a la colaboración en lugar de la división.

Respeto – Cómo nos Relacionamos

Nos comprometemos a ofrecer y afirmar libremente la singularidad de todo lo que encontramos.

Los cuidados paliativos ponen a Karuna en contacto con personas de diversos orígenes, creencias y experiencias vitales. En este contexto, el respeto significa algo más que cortesía. Es un compromiso activo para honrar la individualidad de cada persona, ya sean pacientes, cuidadores, compañeros de trabajo o socios comunitarios.

El personal reflexionó sobre el hecho de que el respeto permite el espacio para la diferencia sin hostilidad. Reconoce que la diversidad de opiniones no requiere malicia. En una época en la que muchas instituciones se sienten polarizadas, el respeto se convierte en un puente en lugar de una barrera.

Valentía – Cómo Encontramos Sentido

«La valentía consiste en esforzarse, en darse cuenta de que se puede hacer algo más o diferente, en desarrollar la determinación para hacerlo y luego llevarlo a cabo a pesar de todos los obstáculos».

16 Actitudes para una Vida con Sentido

Karuna decidió mantener la definición original de valentía de las 16 Actitudes porque le pareció muy acertada. En los cuidados paliativos, la valentía no es dramática ni ruidosa. A menudo consiste en estar presente en conversaciones incómodas, probar un nuevo enfoque de los cuidados o ser sincero cuando hay que cambiar algo.

La Valentía da a la organización espacio para crecer. Apoya la innovación, la responsabilidad y la resiliencia. Permite al personal superar el miedo, ya sea al conflicto, al fracaso o a la sobrecarga emocional, y seguir ofreciendo un apoyo constante.

Juntos, estos cuatro valores forman un marco coherente para los valores de los cuidados paliativos de Karuna. Influyen en la forma en que se toman las decisiones, se ofrecen sugerencias y se prestan los cuidados. No son ideales abstractos, sino prácticas diarias que dan forma a la cultura desde dentro.

¿Qué hizo que el Proceso Fuera tan Eficaz?

Varias cosas hicieron que este proceso tuviera fuerza. En primer lugar, fue verdaderamente inclusivo. No solo se informó al personal de los nuevos valores, sino que este ayudó a darles forma. Esta participación temprana fomentó un entusiasmo y un compromiso genuinos. Para muchos, era la primera vez que tenían voz en la definición de los valores de su lugar de trabajo.

En segundo lugar, los talleres no eran abstractos. Combinaban la reflexión con la acción, explorando tanto las creencias personales como la aplicación práctica. Se invitó a los participantes a explorar cómo cada valor afectaba a su comunicación, trabajo en equipo y función. No se trataba de debates teóricos, sino que se basaban en retos y experiencias reales.

Aún más impactante fue la participación de los miembros de la junta directiva, que asistieron a los mismos talleres y participaron en las conversaciones. Su presencia indicaba que se trataba de algo más que una iniciativa del personal, era un compromiso de toda la organización.

Es importante destacar que Karuna concedió tiempo y espacio para que el trabajo se desarrollara. En lugar de apresurarse a implementar los valores, la organización optó por la profundidad y el cuidado. Este ritmo consciente permitió que los valores echaran raíces, en lugar de quedarse en la superficie.

Aplicar los Valores en el Trabajo Diario

Foto cortesía de https://karuna.org.au/new-carer-services/

Hoy en día, los valores de Karuna no solo se reflejan en carteles o en los materiales usados en la formación de nuevo personal, sino también en el ritmo de la jornada laboral. Están integrados en los sistemas y las relaciones, y guían tanto las grandes decisiones como los pequeños momentos de conexión.

En la cultura interna:

  • Se utiliza como marco en las conversaciones sobre el rendimiento y las evaluaciones anuales del personal.
  • Se hace referencia a él en las discusiones del equipo, especialmente durante la resolución de conflictos o la planificación de proyectos.
  • Se integra en las sesiones de supervisión y apoyo entre compañeros.
  • Se enmarca en la forma en que se ofrece la retroalimentación, no como crítica, sino como un acto de colaboración.

En el servicio externo:

  • Influye en la forma en que el personal se comunica con las familias, centrándose en la compasión y la honestidad.
  • Guía el tono de la participación de los donantes y simpatizantes, asegurando la alineación con los principios
  • Ayuda a la organización a decidir con qué asociaciones establecer alianzas, eligiendo colaboradores que compartan valores similares.

Los valores no son eslóganes. Son herramientas para conectar que se utilizan a diario para comprobar las intenciones, navegar por la complejidad y mantenerse anclado en lo que más importa.

La Bondad como una Fuerza, no como debilidad

Entre los valores elegidos, la bondad se ha convertido en un hilo conductor. No se trata simplemente de ser «amable», sino de una orientación más profunda hacia el cuidado, el respeto y la valentía.

Como compartió Ven Tsultrim durante uno de los talleres, la bondad se suele malinterpretar como pasividad o excesiva amabilidad. Pero, en realidad, «la bondad requiere una gran fortaleza, especialmente cuando se dirige a quienes sufren o actúan movidos por el dolor». Ella describió la bondad como una respuesta que reconoce nuestra fragilidad compartida, sin dejar de reconocer la responsabilidad. «La bondad no significa que no haya consecuencias. Pero significa que respondemos de una manera que no causa más daño».

Esta visión de la bondad, tanto ética como práctica, ha influido en la forma en que el personal de Karuna se comunica entre sí, apoya a los clientes y lidera a través de los desafíos. En una era de polarización, la bondad se está convirtiendo en el superpoder silencioso de Karuna.

La Bondad en acción: celebrando el Día Mundial de la Bondad

Una de las expresiones más visibles de los valores de Karuna tuvo lugar el 13 de noviembre, cuando el hospice celebró su primer Festival de la Bondad en línea para conmemorar el Día Mundial de la Bondad.

El evento contó con la participación de Jennifer Nadel, de Compassion in Politics, quien habló sobre el papel de la bondad en el liderazgo y el cambio de sistemas, y del profesor Robin Banerjee, de la Universidad de Sussex, quien compartió los resultados de The Kindness Test, el mayor estudio sobre la bondad realizado en el mundo en colaboración con la BBC.

La mañana concluyó con un «Talking Kindness Café», (Un Cafe Tertulia sobre la Bondad) en el que los participantes reflexionaron juntos sobre el papel de la bondad en sus vidas y en su trabajo. Fue un recordatorio sencillo pero poderoso de que la bondad es más que un valor, es una práctica compartida que puede moldear la cultura desde dentro.

Una Cultura que Conecta y Sostiene

Desde la incorporación de los nuevos valores, el personal de Karuna ha notado un cambio en el tono y la unión. Hay un sentido más profundo de propósito compartido. Las personas están más en sintonía con las funciones que desempeñan sus compañeros, más dispuestas a apoyarse mutuamente y más reflexivas en su forma de hablar y actuar.

Los nuevos empleados, en lugar de sentirse perdidos entre la jerga o los ideales vagos, se orientan inmediatamente hacia una cultura de atención y claridad. El sistema de talleres rotativos garantiza que nadie se quede fuera y que los valores se mantengan frescos, receptivos y vivos.

Lejos de volverse obsoletos o sobreutilizados, los valores son ahora un hilo conductor que recorre todas las capas del trabajo de Karuna, ofreciendo estabilidad en tiempos de cambio y un espejo para el crecimiento continuo.

Vivir lo que Importa

Karuna ha demostrado lo que se puede lograr cuando los valores no solo se anuncian, sino que se descubren, se definen y se viven juntos. Su trabajo con las 16 Actitudes es más que un éxito organizativo, es un modelo de construcción de una cultura ética del que pueden aprender otros sectores relacionados con los cuidados paliativos, la salud y la asistencia.

Al crear un espacio para la reflexión, la inclusión y la aplicación en el mundo real, Karuna ha creado un entorno compasivo que es a la vez valiente y cohesionado.

Al final, no se trata solo de las palabras escritas en el papel. Se trata de cómo esas palabras dan forma a la manera en que las personas se tratan entre sí en el trabajo, en la atención sanitaria y en los momentos tranquilos de la vida cotidiana.

Dejemos que la bondad nos guíe.


La Fundacion para el Desarrollo de la Compasión y la Sabiduría (FDCW)

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La Fundación para el Desarrollo de la Compasión y la Sabiduría (FDCW) se creó en 2005 como organización benéfica global con sede en Londres. Desde entonces, hemos impartido formación, programas y recursos en muchos sectores de la sociedad: escuelas, universidades, hospicios, centros de trabajo, asistencia sanitaria, grupos de jóvenes y centros comunitarios. Nuestros cursos han llegado a miles de personas de todo el mundo a través de nuestra red, cada vez más amplia y comprometida de facilitadores en más de 20 países.

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